SOBRE MI

Hola, me llamo Jeanne

A lo largo de mi camino como masajista, he estudiado y practicado diferentes técnicas (masaje thai, deep tissue, lomi lomi…) hasta encontrar el masaje Kobido, del cual me enamoré y en el que me especialicé. También me formé en masaje ayurvédico Shiro Champi y en Gua Sha.

Siento que el masaje tiene algo de mágico. Las manos, siempre disponibles, son la única tecnología necesaria.

A través del tacto, se crea un espacio de escucha donde el cuerpo puede soltar tensiones, reorganizar su energía y recuperar su propio ritmo.

Más allá de la técnica, el masaje es una invitación a volver al cuerpo, a habitar el momento presente y a reconectar con una sensación de equilibrio y bienestar natural.

Me siento afortunada de dedicarme a un trabajo manual que me permite cuidar de las personas.

Cuando no estoy trabajando, me gusta ir a caminar, cuidar de mi huerto y cocinar.

También disfruto bailar y explorar nuevas formas para el cuerpo de expresarse y moverse.